Llámanos 958 870 060
Terapia Psicológica

Terapia de pareja: cuándo dar el paso y cómo transforma la relación

Hay relaciones que terminan y nadie entiende por qué. Desde fuera parecían perfectas: se querían, compartían metas, no había grandes escándalos. Pero por dentro… algo fallaba. Y no, no siempre es falta de amor. A veces, es falta de herramientas.

La terapia de pareja no es un recurso desesperado para salvar lo insalvable. Es un espacio de escucha, de revisión, de crecimiento. Es un lugar donde, con la ayuda profesional adecuada, muchas parejas descubren que no necesitan empezar de cero, sino aprender a mirar(se) de otra manera.

En ALBORÁN Psicólogos llevamos más de 25 años ayudando a personas a salir del bucle emocional en el que a veces se convierte una relación. Y si algo hemos aprendido, es esto: no hay vínculo que no pueda mejorar si hay voluntad real de cambio y un acompañamiento terapéutico riguroso, cercano y humano.

Por qué este artículo puede ayudarte

Hoy en día puedes encontrar miles de artículos sobre relaciones. Listas de consejos. Frases motivadoras. Manuales exprés. Pero muy pocos te hablan de lo que realmente ocurre cuando dos personas deciden ir juntas a terapia de pareja.

Aquí no vas a encontrar frases de autoayuda. Vas a encontrar:

  • Situaciones reales que te sonarán (aunque no lo digas en voz alta).
  • Claves prácticas basadas en nuestra experiencia clínica.
  • Procesos terapéuticos explicados sin tecnicismos.
  • Un enfoque que respeta tanto lo emocional como lo racional.

Porque detrás de cada pareja que cruza la puerta de nuestro centro en Granada hay una historia única, irrepetible. Y cada historia merece ser tratada con el rigor de la psicología científica, pero también con la calidez de quien entiende que, a veces, amar no es suficiente.

Cuando ya no sabéis cómo hablaros sin heriros

Los detonantes más comunes para acudir a terapia de pareja

Desconexión silenciosa: cuando el cariño se convierte en rutina

No hay gritos, ni portazos. Pero tampoco hay conversaciones que conecten. Cada uno empieza a vivir en su burbuja. Las comidas son más con el móvil que con el otro. Las muestras de afecto se espacian. El sexo deja de ser encuentro para convertirse en “cuando toque” o simplemente, en nada.

En estos casos, el problema no es lo que pasa, sino lo que ya no pasa.

Discusiones cíclicas: el mismo conflicto con distinto disfraz

“Siempre acabamos igual”. Esa frase, repetida en tantas sesiones, es uno de los grandes síntomas. Peleas que se inician por una tontería (“¿Por qué no me avisaste?”), pero que esconden mucho más: falta de validación, heridas antiguas, dinámicas de poder o miedo al abandono.

Aquí, la terapia ofrece algo que a veces ni imaginamos: aprender a discutir sin destruirnos.

Infidelidad o pérdida de confianza

Un desliz. Una mentira que se descubrió. Un “solo fue por WhatsApp”. Una traición que se niega o se minimiza. Las razones pueden variar, pero el resultado suele ser el mismo: la confianza se rompe, y reconstruirla parece imposible. Y sin embargo, no siempre lo es.

Muchos vienen con la pregunta: “¿Se puede perdonar una infidelidad?”. En terapia, la pregunta correcta es otra: “¿Queréis reconstruir desde la verdad y la responsabilidad?”

Dudas sobre continuar: quedarse por rutina, irse por miedo

Esos silencios largos que ya no incomodan. Las vacaciones que no se disfrutan. Las frases como “quizá ya no estamos en la misma etapa” o “ya no me haces reír”. No es que no se quieran. Es que no saben si seguir juntos tiene sentido.

En estos casos, la terapia no siempre busca que la pareja continúe, sino que, si lo hacen, sea con más conciencia. Y si no, que puedan separarse con respeto y sin culpas.

¿Qué pasa realmente en una terapia de pareja?

Spoiler: no es un juicio, ni hay culpables

El terapeuta no está para decir quién tiene razón

En ALBORÁN Psicólogos, cuando una pareja llega, lo primero que dejamos claro es que esto no es un tribunal. Aquí no se trata de ganar discusiones, sino de comprender qué dinámicas se han instalado en la relación y cómo se sostienen mutuamente (aunque duelan).

El objetivo es desactivar patrones y reconstruir desde otro lugar.

Evaluación inicial: historia, heridas, estilo relacional

No hay dos parejas iguales. Por eso empezamos por entender cómo se conocieron, qué les unió, qué momentos marcaron la relación, cómo comunican, qué tipo de apego tienen, qué heridas arrastran. Todo esto nos permite construir un mapa claro de la situación.

Enfoque científico y adaptado

Trabajamos desde el modelo cognitivo-conductual, que busca entender cómo los pensamientos, las emociones y las conductas interactúan en el contexto de la pareja. Pero también incorporamos técnicas sistémicas y de regulación emocional. Cada pareja requiere un tratamiento diferente. No hay recetas universales.

Terapia en pareja + sesiones individuales

Hay cosas que no se pueden decir en presencia del otro. Miedos, inseguridades, traumas previos… Por eso, muchas veces alternamos sesiones conjuntas con sesiones individuales. Es parte del proceso: para cuidar el “nosotros”, a veces hay que revisar el “yo”.

Pasos reales para iniciar un proceso de cambio (sin dramas ni manuales mágicos)

El paso más difícil: reconocer que algo ya no va bien

Y no porque se haya acabado el amor. Sino porque ya no sabemos cómo sostenerlo.

Acudir a terapia no es un fracaso. Es una apuesta. Es decir: “Antes de rompernos, queremos intentarlo de verdad. Con ayuda. Con herramientas. Con alguien que sepa guiarnos”.

¿Y si solo uno quiere ir?

Muy común. A veces, uno siente que se ahoga y el otro prefiere ignorarlo. En ese caso, recomendamos comenzar con una sesión individual. Muchas veces, ese primer paso genera una apertura. Porque ver cambios reales mueve más que pedirlos.

Elegir al profesional adecuado

La terapia de pareja requiere formación específica y experiencia real. No vale cualquier terapeuta. En ALBORÁN Psicólogos llevamos desde 1998 abordando problemáticas relacionales con protocolos propios, basados en psicología científica y adaptados a cada situación.

Compromiso dentro y fuera de la consulta

Las sesiones son una parte del trabajo. El verdadero cambio ocurre cuando se aplican fuera: nuevas formas de hablarse, mayor escucha, menos automatismos. No se trata de entender lo que pasa, sino de hacer algo distinto con eso.

Y después de la terapia, ¿qué cambia realmente?

No se trata de “volver a como éramos antes”, sino de construir algo nuevo

La terapia no promete finales felices, pero sí relaciones más conscientes, reales y vivibles. Algunos ejemplos de cambios habituales:

  • Volver a hablar sin miedo.
  • Dejar de discutir por todo.
  • Recuperar el deseo (sexual y emocional).
  • Sentirse escuchado/a sin sentirse juzgado/a.
  • Poder expresar lo que molesta sin que sea una guerra.

Lo que muchas parejas preguntan antes de empezar

¿Y si no funciona?

La terapia no es una garantía de final feliz. Pero sí de claridad, respeto y acompañamiento real. Si no funciona, al menos sabrás que lo disteis todo. Y muchas veces, funciona mucho más de lo que esperabais.

¿Cuánto dura?

Depende. Algunas parejas hacen 8 o 10 sesiones. Otras necesitan un año. El ritmo lo marca la evolución, no el reloj.

¿Y si acabamos separándonos?

También es posible. Pero separarse en paz, con comprensión mutua y sin reproches, es un acto de madurez y amor propio. Y la terapia puede ayudar a que ese cierre no deje heridas abiertas.

Si has llegado hasta aquí, quizá ya estás dando el primer paso

Si hay algo que aprendimos en todos estos años en ALBORÁN Psicólogos, es que todas las parejas tienen derecho a intentarlo bien. A pedir ayuda sin vergüenza. A mirar su relación con otros ojos. A salir del piloto automático y recuperar el sentido.

No se trata de que todo vuelva a ser como al principio. Se trata de que, por fin, empiece a ser como debería haber sido siempre: un lugar donde ambos se sientan cuidados, libres y escuchados.

Estamos en Granada. Te esperamos.
Descubre más sobre nuestro equipo y cómo trabajamos

Call Now Button