Llámanos 958 870 060
Sin categoría

Recuperar la motivación cuando parece que nada tiene sentido

Hay días —o semanas— en los que uno siente que se ha vaciado por dentro. Como si el mundo siguiera su curso, pero tú estuvieras desconectado. Te levantas sin ganas, la lista de tareas parece absurda y hasta lo que antes te emocionaba se convierte en rutina. ¿Qué sentido tiene todo esto?, te preguntas. Y, aunque cuesta admitirlo, sabes que algo dentro de ti ha dejado de moverse.

La buena noticia es que no estás solo. Y que esto, aunque duela, tiene explicación. En Alborán Psicólogos —un equipo especializado en trastornos del estado de ánimo en Granada— abordamos estos procesos con la delicadeza que merecen. Sin clichés, sin frases hechas. Con ciencia, con escucha y con humanidad.

Lo que vas a encontrar si te quedas leyendo

Si has llegado hasta aquí, es probable que te estés preguntando cómo salir del desánimo, qué hacer si no tienes ganas de nada o cómo volver a sentirte tú. Este artículo no es una lista de consejos vacíos, sino una guía psicológica realista, escrita por profesionales que acompañan cada semana a personas como tú.

Aquí descubrirás:

  • Qué es exactamente la motivación y por qué a veces desaparece.
  • Cómo diferenciar entre un bajón normal, una etapa de desmotivación sostenida y una depresión clínica.
  • Casos reales que te harán sentir identificado.
  • Estrategias que usamos en terapia para reactivar a quien siente que no puede más.
  • Técnicas sencillas con respaldo científico y humano.
  • Respuestas a las preguntas más frecuentes que nos plantean en consulta.
  • Y sobre todo: una invitación sincera a reconectar contigo mismo, a tu ritmo y sin presiones.

Nuestro enfoque se basa en la psicología científica actual, especialmente en la terapia cognitivo-conductual y los protocolos de activación conductual, con los que ayudamos a muchas personas a reencontrarse con sus ganas de vivir.

La motivación no se pierde por capricho: por qué nos sentimos así

No, no es pereza: es bloqueo

Una de las primeras cosas que aclaramos en consulta es que estar desmotivado no es ser vago. Es un bloqueo. Es ese cortocircuito entre lo que sabes que tienes que hacer y lo que sientes que puedes hacer. Como querer arrancar el coche con el depósito vacío.

Quienes lo viven suelen decir: “sé que debería levantarme, pero no puedo”. Y esa impotencia desgasta más que cualquier tarea.

Las emociones pesan más de lo que parece

La motivación se alimenta de emociones: ilusión, reto, propósito. Pero cuando aparecen la ansiedad, la tristeza o el agotamiento emocional, todo cambia. Nos cuesta ilusionarnos, los logros pierden valor y las metas se difuminan. Empiezas posponiendo cosas, luego dejas de hacerlas… y acabas sintiendo que has desaparecido.

Acontecimientos que descosen por dentro

Rupturas, despidos, mudanzas, enfermedades, duelos. A veces el mundo cambia y no nos da tiempo a adaptarnos. Otras veces no hay un hecho concreto, pero se acumulan pequeñas decepciones, exigencias o silencios. Sea como sea, hay un momento en el que dejamos de reconocernos. Como si alguien hubiera bajado el volumen de nuestra vida sin avisar.

También existen factores menos visibles, como el síndrome del impostor, la sobreexigencia autoimpuesta o una crianza donde «sentirse mal» era sinónimo de debilidad. Todo eso va mermando la energía, hasta que un día amaneces sin fuerzas y sin saber por qué.

Cuando el bajón se convierte en diagnóstico

La línea entre un mal momento y un trastorno del estado de ánimo no siempre es clara. Pero hay señales: si llevas más de dos semanas con bajo estado de ánimo, falta de energía, cambios en el sueño o el apetito, sensación de culpa o pensamientos sobre la muerte, podrías estar atravesando una depresión. Y ahí sí: pedir ayuda es el paso clave. 

Cómo recuperar la motivación cuando todo parece sin sentido

Volver a lo que importa de verdad

En terapia trabajamos mucho con valores. No hablamos de grandes palabras ni frases de taza. Hablamos de eso que te movía por dentro antes de que todo se apagara: ayudar, crear, aprender, cuidar, descubrir. A veces, volver a sentir motivación pasa por reconectar con algo tan sencillo como escuchar música, cocinar para otros o salir a pasear por ese sitio donde te sentías tú.

El cuerpo en movimiento, la mente detrás

Una herramienta muy efectiva es la activación conductual. ¿En qué consiste? En empezar a moverse antes de tener ganas. Así de simple y así de complicado. Es programar una actividad (por mínima que sea) y cumplirla como si fuera una receta médica. Porque la motivación no siempre precede a la acción: muchas veces es consecuencia de ella.

Un primer paso realista

Haz una lista de cosas que antes te gustaban. Escoge una. No esperes estar animado: hazla igual. Luego, valora cómo te sientes. Tal vez no sea mágico, pero puede ser el principio. Incluso si se trata solo de ducharte, tender la cama o salir al balcón. Todo cuenta.

Lo que nos decimos puede hundirnos (o levantarnos)

La mente, cuando estamos mal, es como una radio que emite en bucle mensajes derrotistas: “no valgo”, “nunca cambiaré”, “todo me sale mal”. En consulta, enseñamos a detectar esos pensamientos automáticos, ponerlos en duda y generar otros más amables y realistas.

Una técnica simple y potente

Lleva un cuaderno contigo. Cuando aparezca uno de esos pensamientos, anótalo. Luego, hazte tres preguntas:

  1. ¿Hay pruebas reales de esto?
  2. ¿Qué le diría yo a un amigo si pensara así?
  3. ¿Hay otra forma de ver esta situación?

Este ejercicio, repetido, cambia el diálogo interno. Y eso cambia todo.

Las rutinas básicas no son opcionales

Dormir mal, saltarse comidas, evitar el movimiento… todo eso debilita tu motivación. El autocuidado no es un premio ni un capricho. Es la base fisiológica sobre la que se construyen tus ganas de hacer cosas. Y sí, puede que no te apetezca cocinar sano ni irte a dormir a tu hora, pero créeme: empezar por ahí marca una diferencia brutal.

Añade una rutina sencilla cada semana. No todas a la vez. Solo una. Lo que importa es sostenerla.

Y si solo no puedes, pide ayuda

Lo decimos siempre: ir a terapia no es una rendición, es un acto de valentía. Acompañarse de un profesional que sepa guiarte desde la evidencia y el respeto puede ser justo lo que necesitas para salir del túnel. En nuestro equipo de psicólogos en Granada encontrarás ese espacio seguro donde empezar de nuevo.

Lo que todos se preguntan (y pocos se atreven a decir)

¿Es normal estar desmotivado sin motivo?

Sí, lo es. A veces no hay un desencadenante claro. Simplemente se acumulan microfatigas, decepciones o exigencias hasta que algo se rompe por dentro. Lo importante no es si hay una causa evidente, sino qué hacemos con lo que sentimos.

¿Cuándo hay que preocuparse?

Cuando el desánimo no se va en dos semanas, cuando deja de ser puntual y empieza a afectar tu día a día, tus relaciones, tu trabajo. Y, por supuesto, si aparecen ideas relacionadas con el suicidio. En ese caso, es urgente buscar ayuda profesional.

¿Salir a caminar ayuda de verdad?

Sí. No es una solución mágica, pero es un primer paso poderoso. El ejercicio libera endorfinas, activa circuitos cerebrales relacionados con la motivación y rompe el ciclo de la inercia. Aunque no te apetezca, ponte las zapatillas. Camina 10 minutos. Luego decide si sigues.

¿Y si no quiero ver a nadie?

Normal. Cuando estamos mal, el mundo social puede parecer abrumador. Pero el aislamiento total agrava el problema. Busca a una persona de confianza. O acude a terapia, donde hablarás con alguien que no te juzga, no te presiona y sabe por lo que estás pasando.

¿Se puede recuperar la motivación después de años así?

Sí. Lo hemos visto muchas veces. No importa si llevas meses o años sintiéndote vacío. Tu cerebro puede cambiar. Tu historia no está escrita. Pero para empezar a reescribirla, necesitas dar el primer paso.

No hay que volver a ser el de antes: hay que volver a sentirte vivo

La motivación no es un botón que se enciende de golpe. Es más bien como una brasa: a veces imperceptible, pero que puede avivarse si la cuidamos. Y tú puedes empezar hoy. No tienes que saber cómo, solo tienes que permitirte pedir ayuda.

En Alborán Psicólogos estamos aquí para escucharte. No vamos a darte recetas mágicas, pero sí herramientas reales. No te vamos a juzgar, pero sí te vamos a acompañar. Y, sobre todo, vamos a recordarte que dentro de ti sigue habiendo motivos. Aunque ahora no los veas.

Call Now Button