Mi primer contacto con la psicología fue hacia el año 1989. Entonces tenía 22 años. Después de sufrir un accidente en el servicio militar volví a Granada con una depresión muy grave. Por medio de mi amigo Julio, me estuvo tratando de forma gratuita una psicóloga llamada Isabel. Además de las sesiones, siempre me dejaba libros de autoayuda para leer. De ahí surgió mi interés por la psicología. Así que retomé los estudios donde los había dejado y me saqué el Graduado Escolar, Bachiller y luego el Acceso a la Licenciatura en Psicología, cursando la carrera en Granada de 1993 a 1998. Además de formarme realizando distintos Cursos, Congresos, Másteres, etc. Dediqué una parte importante de mi tiempo durante esos años a distintas formas de voluntariado, en Hogar 20, Punto de Encuentro Paz, Comedor Social, el Hospital de San Rafael, la Residencia de San Juan de Dios, AGRAIMI, etc.
Entiendo la Psicología como una forma de ayudar a las personas que sufren a mejorar y a cambiar su vida.
Creo en la casi ilimitada capacidad de cambio y superación del ser humano porque la he experimentado en mi propia vida y la veo a diario en las personas que acuden a mi consulta desde hace 27 años.









